Detesto esa actitud cobarde que toman algunas personas para no enfrentar los problemas. Y no digo que yo misma esté exenta de ese horrible defecto. Pero quiero hablar de un tipo especial de cobardía. Esa falta de coraje que uno tiene para ir de frente y decir lo que realmente le molesta, el temor de acabar con algo que simple no te llena y recurre al silencio y a la indiferencia. Dejar que el otro se canse para que reaccione y tome la decisión por uno. Esperar por las increpaciones e incluso dar vuelta las cosas para que el otro se sienta culpable y librarse de la discusión con un simple: son ideas tuyas. 

Gente así nunca va a llegar a ningún lado, ir de frente puede ser más liberador y satisfactorio que dejar que el otro tome la decisión que uno debería tomar. La excusa de no decir por no querer lastimar al otro no es más que una cubierta para desligarse del problema. Si no se quiere a una persona, al menos debería existir ese respeto de decírselo de frente. No digo que no vaya a ser traumático, que no provoque dramas y tal. Pero corta de raíz, y evita que el otro se sienta mucho peor con constantes preguntas como: "¿qué hice mal?" o "¿por qué es así?". 

No decir por evitar una discusión es de cobardes. Dejar que otro se sienta el problema cuando en realidad el problema es uno es bajo. No entienden lo valiosa que puede ser la verdad, a pesar de que sea dolorosa al principio. 

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